Monedero con boquilla y cristales celestes

Al final, entre una cosa y otra ha pasado bastante tiempo desde que cosí los dos monederos pequeños con boquillas metálicas, el de patchwork azul y el de los detalles en rojo, pero ya va siendo hora de ir utilizando esas boquillas que aún tengo guardadas. La boquilla de este otro monedero es la tercera de la que os hablaba en esas dos entradas; la diferencia es el color de los cristales del cierre, que en este caso es azul celeste.

Monedero con boquilla metálica. Cosido a mano. Patchwork

Monedero con boquilla metálica. Cosido a mano. Patchwork

Con una boquilla de 8,5 cm de ancho, este tipo de monedero es más bien pequeño: 11,5 cm de ancho y 10,5 cm de alto (incluyendo el cierre de la boquilla). Con estas medidas y los 3 cm que le he puesto para el fondo, el monedero es perfecto para guardar las monedas y las llaves sin que ocupe demasiado espacio en el bolso.

Monedero con boquilla metálica. Cosido a mano. Patchwork

Monedero con boquilla metálica. Cosido a mano. Patchwork

La tela de rombos es la misma que utilicé para este otro monedero. Como la tela tiene rombos de varios colores, también le va muy bien a esta boquilla por el color de los cristales. A diferencia del otro monedero, al que le puse una tela interior de color verde, para éste elegí una tela marmoleada en azul para el forro.

Monedero con boquilla metálica. Cosido a mano. Patchwork

Después de coser cuatro monederos con esta forma, ya puedo decir que casi se cosen solos. Y ahora que ya lo tengo dominado me toca aprender a coser monederos con otras formas; así no serán siempre iguales porque aún me quedan algunas boquillas de este tamaño. 

Pero no penséis que me he vuelto loca por los monederos, no, los estoy preparando con tiempo para un gran proyecto que espero empiece en un futuro no muy lejano.

Cuello de ganchillo con lana Silver Paint

Este pañuelo de ganchillo multicolor en forma de triángulo asimétrico, y que también puede usarse como cuello, no estaba en mi lista de cosas por hacer de este año. Normalmente, cuando compro un ovillo es porque tengo pensado tejer algo en concreto pero esta vez fue al revés, primero compré el ovillo y después pensé lo que iba a preparar con él. No me pasa mucho, pero ésta fue una de esas veces en las que ves un ovillo de lana y no puedes evitar llevártelo a casa.

Cuello de ganchillo lana Silver Paint

Cuello de ganchillo lana Silver Paint

El ovillo en cuestión es uno de los Silver Paint de Katia. Unos ovillos de lana que han sacado nuevos esta temporada, cada uno con una combinación de colores diferente y todos con un hilo plateado alrededor de la hebra de lana. El que elegí es el número 103 pero podéis encontrar otras cinco combinaciones de colores además de ésta. Lo que me ha gustado de estos ovillos es que los distintos colores van apareciendo a medida que vas tejiendo, y que el hilo plateado alrededor de la hebra le da un aspecto especial a la prenda.

Ovillo de lana Silver Paint
Ovillo lana Silver Paint nº 103

Cuello de ganchillo lana Silver Paint

Los Silver Paint no son los únicos ovillos de este tipo. Katia tiene otros ovillos de lana en los que también combina varios colores, los ovillos de lana Paint pero, a diferencia de los otros, éstos no tienen el hilo plateado.

Este cuello/pañuelo ha quedado con unas medidas de 1,26 m de largo y 64 cm en la parte más ancha, he utilizado el ganchillo de 4 mm y tan sólo he necesitado un ovillo de lana.

Cuello de ganchillo lana Silver Paint

El patrón de ganchillo que he seguido para hacer este pañuelo podéis descargarlo gratuitamente en este enlace de la web de Katia. Tanto en la sección de los Silver Paint como en la de los Paint, podéis encontrar varios modelos de cuellos, pañuelos, bufandas y ponchos, en punto y en ganchillo, para hacer con cualquiera de los dos tipos de ovillos. Desde luego, yo con éste estoy muy contenta y abrigada.

Cambiador plegable para bebé

Me alegro de estrenar el año nuevo en el blog con este cambiador plegable con aplicaciones de patchwork. Ha sido un trabajo muy especial y me ha encantado prepararlo para la pequeña Maya.

Patri, la mamá de Maya, sabía que estaba preparando uno para ella y aunque al principio ella iba a elegir las telas, al final conseguimos que todo fuera una sorpresa. No os podéis imaginar lo que me ha costado no subir las fotos de todo el proceso a las redes para no darle ninguna pista antes de tiempo.

Cambiador plegable bebé con aplicaciones patchwork

Cambiador plegable bebé con aplicaciones patchwork

Cuando mi hermana y yo vimos esta tela de animalitos del bosque no tuvimos ninguna duda de que sería perfecta para el cambiador. Las medidas de esta parte son 60 cm de alto y 52 cm de ancho. Para la zona en la que se apoya la cabeza del bebé elegimos una tela con un dibujo menos llamativo para ponerle el nombre o algún dibujo; esta parte mide 20 x 20 cm.

Normalmente me gusta colocar un dibujo más que el nombre del bebé en las cosas que hago porque así puede utilizarse más adelante para otro bebé. Para el cambiador tenía varios dibujos posibles, todos relacionados con los animales del bosque de la tela, pero al final me decidí por esta ranita tan graciosa.

Cambiador plegable bebé con aplicaciones patchwork

La parte de la cabecera ha sido la más entretenida por las aplicaciones, porque primero hay que colocar todas las piezas de tela con fliselina adhesiva y después hay que coserlas a punto festón. Además de las aplicaciones de tela, algunas partes del dibujo están bordados con los puntos cordoncillo, nudo y cadeneta.

La tela de la parte interior tiene un diseño en un color azul turquesa muy similar al que tiene en algunas zonas la tela de los animales. Entre ambas telas, el cambiador lleva una capa de guata y está todo acolchado a mano formando pequeños cuadrados de 3 x 3 cm.

Cambiador plegable bebé con aplicaciones patchwork

Cuando el cambiador está totalmente cerrado mide unos 20 x 25 cm y no es muy voluminoso. Es lo bueno de este tipo de cambiador, que además de bonito es muy fácil plegarlo y muy útil para llevarlo siempre en el bolso del bebé.

Cambiador plegable bebé con aplicaciones patchwork

Como el color predominante en la tela de los animales es el rojo, me pareció que con un biés del mismo color con topitos blancos todo el conjunto quedaría muy bien. Y ya para terminar, quería un mini botón con una forma original y no el típico botón de siempre, con éste en forma de hueso me he asegurado que este cambiador sea único.

Cambiador plegable bebé con aplicaciones patchwork

Gracias chicas por pensar en mí para este regalo y por saber apreciar todo el trabajo que tiene coserlo a mano.

P.D.: Aprovecho también para felicitaros a tod@s el año nuevo y para daros las gracias por seguir al otro lado de la pantalla ;)

Manta para la máquina de coser

Conseguir terminar esta manta para la máquina de coser ha sido todo un reto. Una de las cosas que más me cuesta del patchwork es combinar las telas para hacer un bloque y visualizar cómo quedará antes de coserlo. Por eso he tardado tanto en terminar este proyecto, porque lo he preparado por mi cuenta sin ninguna guía ni la ayuda de las clases.

Manta máquina de coser. Patchwork

Una vez elegidas las telas, lo siguiente era escoger los bloques que serían el centro de la manta. No tenía muy claro cómo combinar las telas pero sí sabía los bloques que quería utilizar.

En uno de los libros de patchwork que traje de mi viaje por tierras coreanas había un diseño que me gustaba mucho. Encontrar esos libros fue una suerte porque, en la mayor librería de Seúl y con nuestro nivel de coreano, dar con la sección de labores y manualidades nos llevó bastante tiempo. Un poco más y todavía estamos por allí buscando entre tantos libros (la verdad es que no nos importaría mucho).

Volviendo al tema de la entrada, este bloque está incluido en un libro de bolsos cuyo título en coreano es 어른스러운 색깔의 가방. 베이지 브라운 블랙 그레이 컬러로 만드는, algo así como 'Bolsos de colores: Beige, marrón, negro y gris' (si el traductor y yo no nos equivocamos mucho), de la autora Natsuko Mikami. Todavía no me he animado con ninguno de los bolsos porque con mi nivel de coreano me cuesta un poco seguir bien las instrucciones pero sí es suficiente para sacar el esquema de un bloque.

Manta máquina de coser. Patchwork

Al ser un proyecto de costura en el que no tenía ningún tipo de guía, tan solo una idea en la cabeza, era de esperar tener que hacer algunos cambios para unir los bloques y para que la manta tuviera una medida de 59 x 54 cm que es la que necesitaba para la mesa de la máquina.

Sólo con los dos bloques no alcanzaba esa medida así que tenía que seguir dándole vueltas a la cabeza para ver lo que podía añadir. Si algo he aprendido es que en el patchwork las posibilidades son muchísimas, por eso al final me dediqué a cortar unos cuantos triángulos para hacer dos tiras que se llaman 'el vuelo de la oca'.

Manta máquina de coser. Patchwork

Y como me había quedado con ganas de coser más piezas, para la parte que queda colgando hice varios bolsillos con todas las telas.

Manta máquina de coser. Patchwork

La última parte de este proyecto era acolchar a mano (como no podía ser de otra forma) y colocar el biés en el borde para dar por terminada la manta.

Los bloques y el resto de partes de esta manta para la máquina no son difíciles de hacer. Lo que me ha resultado más complicado es visualizar todo el conjunto antes de coserlo para saber dónde colocar cada una de las telas.

Manta máquina de coser. Patchwork

El trabajo y todas la vueltas que le he dado han merecido la pena porque al final he conseguido que se pareciera a lo que tenía en mente. Eso sí, con algún que otro cambio pero eso es lo divertido, ¿no os parece?