Colcha muestrario de patchwork

Antes de empezar con la entrada, quería aprovechar para felicitaros el año nuevo. Durante estas fiestas me ha sido un poco difícil pasarme por aquí pero, aunque ya llevemos varios días del 2017 todavía estoy a tiempo de felicitaros el año nuevo ¿verdad?

Dentro de poco tiempo hará casi un año que empecé con las clases de patchwork y con el primer trabajo de las clases, una colcha muestrario que me ha llevado gran parte de ese año.

Colcha muestrario de patchwork. Cosida a mano

Aunque ha pasado casi un año para poder verla terminada, creo que ha sido un tiempo bastante aceptable teniendo en cuenta que la he cosido totalmente a mano, incluido el acolchado, y que era la primera vez que preparaba algo así.

Cada semana cosía uno o dos bloques hasta completar los doce que forman la colcha. Unirlos todos entre sí y colocar las tiras de alrededor no me llevó mucho tiempo pero el acolchado, que me pilló casi ya en verano, tuve que dejarlo en standby hasta que pasó el calor. Al final, entre una cosa y otra, terminé de colocar el borde de la colcha casi a finales del año pasado.

Colcha muestrario de patchwork. Cosida a mano

Colcha muestrario de patchwork. Cosida a mano

La colcha tiene unas medidas de 1,78 x 1,48 m. Con tan solo ocho telas (con el rosa y el verde como colores principales y con el blanco como fondo) se forman los doce bloques de la colcha y en los que se aplican distintas técnicas de patchwork.

En todo este año he visto muchas colchas muestrario en clase. Todas con los mismos bloques pero ninguna era igual a otra, los colores y los diseños de las telas las hacían totalmente diferentes. La mía tiene unos colores muy llamativos pero incluso haciéndola en solo dos colores, blanco y negro, también queda preciosa.

Evidentemente, el trabajo de combinar las telas en cada uno de los bloques no es mérito mío sino de la profesora. A mí todavía me cuesta un poco visualizar cómo va a quedar antes de coserlo.

En las siguientes fotos podéis ver con más detalle los doce bloques que componen esta colcha, cada uno de 24 x 24 cm. Para algunos de los bloques incluyo un enlace a patrones o tutoriales gratuitos que he encontrado en la red por si queréis coser alguno:


Colcha patchwork. Estrella de ocho puntas. Jardín de la abuela


Colcha patchwork. Log cabin. Estrella california

El juego de cartas, el plato Dresden, una muñeca y el molinillo:

Colcha patchwork. Juego de cartas. Plato Dresden. Muñeca. Molinillo

Un canasto, las pajaritas, unos tulipanes y una casa:

Colcha patchwork. Canasto. Pajaritas. Tulipanes, Casa

Buscando esos enlaces he dado por casualidad con el blog Gen X Quilters. En este blog han recopilado enlaces a tutoriales para la mayoría de estos bloques básicos, además de otros muchos que son variaciones de éstos. Yo ya lo tengo incluido entre mis favoritos para echarle un vistazo cuando vaya a preparar futuras colchas.

Y vosotr@s ¿os animáis a empezar con el patchwork? 

Monedero de patchwork con boquilla y en tonos azules

Para este monedero he utilizado otra de las boquillas con cristales de colores en el cierre. Cuando vi los cristales de color azul oscuro, supe que esta boquilla sería perfecta para llevar a cabo una idea que me rondaba la mente desde que terminé el bolso de patchwork. La idea era aprovechar las telas azules del rollo de telas precortadas que compré para ese bolso bandolera, para coser este monedero de patchwork a juego.

Monedero de patchwork con boquilla y en tonos azules. Aguja del Sur

Las características de la boquilla que tiene este monedero son las mismas que la del monedero con los cristales rojos en el cierre. Tanto ese monedero como el de las bolas turquesas quedan muy bien y también tienen su trabajo, pero no se pueden comparar con el que os enseño hoy. A éste sí que puedo llamarlo 'monedero de patchwork' por la forma en la que he preparado la parte exterior.

Monedero de patchwork con boquilla y en tonos azules. Aguja del Sur

Esa parte es el resultado de coser entre sí tiras (de 1 cm de ancho) de ocho telas en tonos azules y con distintos diseños. En lugar de coser todas las tiras en horizontal o en vertical, he preferido coserlas haciendo dos dibujos diferentes pero teniendo mucho cuidado para que las tiras coincidieran lo mejor posible en las costuras.

Monedero de patchwork con boquilla y en tonos azules. Aguja del Sur

Para la tela del forro interior he utilizado una de color azul claro, diferente de las que forman la parte externa.

Monedero de patchwork con boquilla y en tonos azules. Aguja del Sur

El tamaño del monedero es de 11 cm de ancho, 10,5 cm de alto (incluyendo el cierre de la boquilla) y 3,5 cm de fondo.

Aprovechando la capa intermedia de espuma estabilizadora (gomaespuma), he acolchado a mano todas las tiras de la parte exterior. Este acolchado es otra de las cosas que diferencia a este monedero de los otros dos ya que aunque el grosor de la gomaespuma sea el mismo en todos, al final éste parece mucho más mullido.

Monedero de patchwork con boquilla y en tonos azules. Aguja del Sur

Por todo el trabajo que tiene la parte exterior he estado mucho más entretenida preparando este monedero de patchwork que con los otros dos, que llevan una sola tela en esa zona del monedero.

Aún no tengo decidido con qué telas ni cómo voy a coser el monedero con el que utilizar la última de las boquillas que compré. Me lo apunto como uno de los proyectos para empezar el próximo año, todavía me quedan algunos días para pensarlo.

Monedero con boquilla y detalles en rojo

Ya que tenía tan claro que después de mi primer monedero con boquilla metálica vendrían algunos más, no me lo pensé mucho cuando tuve la oportunidad de comprar algunas boquillas más. De estas boquillas me gustaron el grabado y los cristales de colores que llevan en la zona del cierre. Reconozco que tenía algunas telas en mente y por eso, de todos los colores, me quedé con tres que ya iréis viendo a medida que vaya cosiendo los monederos.

Monedero con boquilla y detalles en rojo. Aguja del sur

El monedero que os traigo hoy tiene la boquilla con los cristales de color rojo. Mi idea era que la tela exterior fuera principalmente roja pero me hicieron ver que era mejor dejar esa tela para el forro interior porque era muy llamativa para el exterior (y con ella los cristales de la boquilla no destacarían mucho). Al final me decidí por una que sólo tenía algunos detalles en rojo.

Monedero con boquilla y detalles en rojo. Aguja del sur

Para el exterior me quedé con esta tela de fondo verde-grisáceo, con lunares en beige y unas pequeñas flores con detalles también en rojo. La tela del interior, también de lunares, no podía ser de otro color para este monedero.

Monedero con boquilla y detalles en rojo. Aguja del sur

Monedero con boquilla y detalles en rojo. Aguja del sur

Entre ambas telas he colocado una capa de gomaespuma (o espuma estabilizadora) porque, como bien aprendí cosiendo el bolso de patchwork, para este tipo de trabajo es mucho mejor que la guata ya que mantiene perfectamente la forma del monedero aunque esté vacío.

El tamaño del monedero depende mucho del tipo de boquilla. Ésta es de 8,5 cm, un poco más pequeña que la de este otro monedero. El monedero tiene unas medidas de 11,5 cm de ancho, 10,5 cm de alto (incluyendo el cierre de la boquilla) y 3 cm de fondo, lo que lo hace perfecto para tener siempre a mano las monedas, las llaves, alguna tarjeta y otros pequeños objetos.

Monedero con boquilla y detalles en rojo. Aguja del sur

Este es tan solo uno de los monederos que tengo en mi lista para coser, en posteriores entradas podréis ver cuáles son los otros colores que elegí para las boquillas. También podéis encontrar estos monederos en esta sección de la tienda de Etsy. Espero que os gusten.

Neceser para el bolso

Otra de las entradas que tenía pendientes, y que llevo atrasando algún tiempo, es la de este neceser que cosí con una tela de búhos.

Bolsa de aseo. Neceser bolso. Aguja del Sur

Seguro que esta tela os suena de algo ¿verdad? Eso es porque es la misma con la que no hace mucho, hice la funda para la máquina de coser. Al comprar la tela no calculé bien la cantidad que necesitaba para la funda, pero como siempre se dice, mejor que sobre a que falte. Toda esa tela que me sobró me ha venido muy bien para seguir practicando con la máquina cosiendo otras cosas, como este neceser.

Bolsa de aseo. Neceser bolso. Aguja del Sur

Cuando me regalaron la máquina también recibí unos coleccionables de Costura Creativa (de Salvat), de donde he ido sacando algunas ideas. En esta colección venían los patrones de dos tipos de bolsas de aseo: una grande (para llevarla de viaje) y otra más pequeña, que es la que terminé cosiendo. Las medidas de este neceser pequeño son 17 x 13 x 4 cm.

Una de las cosas que más me gustaron al verlo es que lleva dos lengüetas a ambos lados de la cremallera, lo que lo hace más cómodo a la hora de abrirlo y cerrarlo.

Bolsa de aseo. Neceser bolso. Aguja del Sur

Y lo que no tenía muy claro era cómo hacer los ribetes de los laterales. Necesitaba un cordoncillo forrado de tela pero, a falta de ésta, utilicé una cinta al bies en color fucsia. Gracias a este tutorial, preparar el cordoncillo y coserlo resultó ser más fácil de lo que pensaba.

Bolsa de aseo. Neceser bolso. Aguja del Sur

El neceser tiene el tamaño perfecto para llevarlo en el bolso (claro que también depende del bolso en cuestión) y es posible guardar más artículos de lo que puede parecer a simple vista.

Bolsa de aseo. Neceser bolso. Aguja del Sur